martes, 3 de marzo de 2009

El verano genera un cambio molecular en las hormonas femeninas

Un estudio reciente ha comprobado que el exceso de Iodo sumado a la degradación de la capa de ozono puede convencer a una mujer soltera de que es una sirena.Estos son algunos de los resultados de una investigación realizada en la costa de sudamérica sobre 100 mujeres entre 20 y 35 años:

- 4 de cada 5 aceptan salir con hombres cuyos sobrenombres son impresentables.Por ejemplo: el anguila, el tiburon, el mono, el mugre, el pájaro, el vesugo. Hay una tendencia a elegir sobrenombres de especies marinas.

- 3 de cada 5 escuchan embelezadas cómo esquibar el verdín de las rocas, mirar cangrejos y el sol reflejado sobre la orilla.Las 2 restantes, escuchan sin comentar porque son nacidas en la costa,tienen más de treinta años y ya tuvieron amantes surfistas.

- 3 de cada 5 adoran que su amante surfista las muestre al resto de la tribu progesterona en la playa.Las 2 restantes prefieren ir calladitas a la noche porque saben que en el día seducen o pasean con las tres primeras que no tienen celulitis.

- 3 de cada 5 guardan el recuerdo de este amor de verano en una concha de mar, como un tesoro de la atlántida, inalcanzable en el pavimento porteño.Las dos restantes putean por no haberse puesto los estiletos en todo enero, verificar que la ropa mantiene el olor a humo de la fogata en la playa y no conocer candidatos extranjeros de la ciudad .